Sólo Un Mal Sueño: Octavio, El Invasor, de Ana María Shua
Muchos de los terrores que la humanidad ha practicado se descubrieron, más tarde, como simple fruto de su propia ignorancia acerca de fenóomenos que no podía explicarse. No obstante, algunos son resultado del conocimiento, de la revelación intespestiva. Uno de estos últimos es el de la invasión alienígena: impensable sin la certeza de la exixtencia de un Universo distante, ajeno y no manejable desde nuetro sitio, del que somos apenas una minúscula partícula. Ese temor, totalmente justificado si suponemos que esos seres, de existir, se parecen bastante a nosotros, incluye una fuerte sospecha sobre sus ansias de conquista y de destrucción de quienes vivimos en la Tierra. Una invasión que acabaría con todo lo que estamos acostumbrados a tener ya que, si su inteligencia será superior (necesariamente: "ellos" llegaron hasta aquí, mientras que "nosotros" no llegamos a dominar semejante traslado), sus ambiciones de conquista y dominación serán igualitas a las nuestras. De estar en lo cierto en esta caracterización... ¿Quién nos puede asegurar que tal invasión no se ha ya producido? ¿O que se produce de modo constante desde hace añares? ¿Y si es una invasión que nosotros mismos propiciamos? Esta es una historia de la que difícilmente tengamos noticias o certezas...
Ana María Shua nació en Buenos Aires, Argentina, el 22 de abril de 1951. Realizó su “descubrimiento” de la literatura y la pasión por la lectura, cuando, según cuenta la misma Shua, a sus 6 años “alguien me puso en las manos un libro con un caballo en la tapa. Esa misma noche yo fui ese caballo. Al día siguiente ninguna otra cosa me interesaba. Quería mi pienso, preferiblemente con avena y un establo con heno limpio y seco. Nunca antes había escuchado las palabras pienso, avena, heno, pero sabía que como caballo necesitaba entenderlas. Durante una semana pude haber sido "Black Beauty" pero fui "Azabache", en una traducción inteligente y libre. Fui caballo de tiro y caballo de alquiler, recibí latigazos, estuve a punto de morir, fui rescatado... y llegué a la última página. Entonces, con terrible dolor, volví a mi cuerpo y levanté la cabeza: el resto del mundo todavía estaba allí.”
Shua comenzó a publicar a los 16 años, con su libro de poemas El sol y yo, por el que recibió un pequeño premio del Fondo Nacional de las Artes y la Faja de Honor de la SADE. Al año siguiente terminó su educación secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires e ingresó en la Universidad de Buenos Aires, donde en 1973 obtuvo el título de Profesora en Letras. En 1980 ganó el premio de la editorial Losada con su primera novela Soy paciente. Al año siguiente apareció su primer libro de cuentos Los días de pesca. En 1984 tuvo su primer éxito de ventas con Los amores de Laurita, y en ese mismo año pudo publicar La sueñera (microrrelatos), que había empezado a escribir diez años antes.
En sus comienzos trabajó como periodista, publicista y guionista de cine, adaptando algunas de sus novelas, como Los amores de Laurita, que fue llevada al cine en 1986 por Antonio Ottone y Soy paciente, un proyecto del director Rodolfo Corral que se filmó pero nunca llegó a estrenarse. Es coautora del guion de la película ¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar? (1992), de Juan José Jusid. Su novela La muerte como efecto secundario (1997) integró la lista de las cien mejores novelas publicadas en lengua española en los últimos veinticinco años, definida en el Congreso de la Lengua Española en Cartagena en 2007. En ese año también se publicó su novela El peso de la tentación, que trata acerca de un grupo de pacientes obesos internados en una suerte de extraña clínica de rehabilitación. En 2009 se publicaron sus cuentos reunidos con el título de Que tengas una vida interesante.
Su libro Contra el tiempo es una selección de sus cuentos publicada en Madrid con prólogo y entrevista de Samanta Schweblin.
Su última novela, Hija, apareció en 2016. Ese mismo año un jurado de España, México y Argentina le otorgó el I Premio Iberoamericano Juan José Arreola de Minificción. En 2017 publicó sus primeros cinco libros de microrrelatos reunidos: Todos los universos posibles. En 2019 aparareció, en el mismo género, La guerra. En 2022 se publicó el libro de cuentos Sirena de Río, en 2024 los poemas de No son haikus y en 2025 el libro de cuentos de temas médicos El cuerpo roto.
Ana María Shua escribe también literatura infantil, publicada en todo el ámbito de la lengua española y en otros idiomas. Por sus obras dedicadas a los niños ha recibido varios galardones internacionales.
La historia que compartimos hoy, "Octavio, el invasor", fue publicada por primera vez en 1984, en Minotauro, una revista dedicada a la ciencia ficción.

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