Sólo Un Mal Sueño: William en la ventana, de Samanta Schweblin.

El gato que está en nuestro cielo no va a volver a casa si no estás... Así cantaba Roberto Carlos, en la que podría fungir de banda de sonido para un hipotético cortometraje basado en la historia de hoy. Cuando la distancia se hace insoportable, cuando se hace inevitable, suele aparecerse , salvador y ominoso, lo sobrenatural, Si pudiéramos conjurar en un símbolo, en una magia, las emociones encontradas, allí se presentaría, espectral y clarividente, el recurso de lo menos asible, o sensatamente pensable para uestra cotidianeidad. Escuchen, si no...
Samanta Schweblin nació el 8 de marzo de 1978 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Creció en el oeste del Conurnano, en una localidad de nombre casi tan extranjero de pronunciar como su propio apellido. De aquellos tiempos en Hurrlingham, de su paso por la Facultad, guarda una persistente sesación . Una que es hoy ha hecho parte de su realidad efectiva en la multicultural Berín dende reside desde hace unos años: la extranjería. A los 23 años, obtuvo el primer premio del Concurso Nacional Haroldo Conti por su relato «Hacia la alegre civilización de la Capital», y el primer premio del Fondo Nacional de las Artes por su primer libro de cuentos, El núcleo del disturbio, que publicó en 2002. También recibió el Premio Casa de las Américas en 2008, por su segundo libro de cuentos, La furia de las pestes, que publicó ese mismo año en el Fondo Editorial Casa de las Américas. La mayor parte de los relatos de ese volumen fueron publicados al año siguiente con el título de Pájaros en la boca por la editorial Emecé. En 2010, fue elegida por la revista británica Granta como una de los veintidós mejores escritoras en español menores de 35 años.En 2012, su cuento «Un hombre sin suerte» obtuvo el Premio Juan Rulfo. En 2014, Schweblin fue distinguida con un Premio Konex por su trayectoria como cuentista durante el período comprendido entre 2009 y 2013. Ese mismo año, publicó su primera novela, Distancia de rescate, acerca de la historia de una mujer que recuerda los hechos que la separaron de su hija. En 2015, publicó su tercer libro de cuentos, Siete casas vacías, por el que obtuvo el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, recibiendo también el Premio Tigre Juan por su novela Distancia de rescate. En 2017, la traducción al inglés de la novela fue seleccionada entre las obras finalistas del Premio Booker Internacional. En 2018, recibió los premios Tournament of Books y Shirley Jackson. En 2020, Kentukis obtuvo el Premio Mandarache, otorgado por un jurado de unos 6000 lectores de entre 12 y 30 años coordinado por comités de lectura de España, Colombia y Chile. Un año después, la novela obtuvo el Premio IILA-Literatura. En 2022, recibió el Premio O. Henry por su cuento «Un hombre sin suerte», y obtuvo el Premio José Donoso por su trayectoria. En noviembre de ese mismo año, Siete casas vacías fue premiado con el Premio Nacional del Libro. En mayo de 2024, obtuvo un Premio Konex en la categoría de Cuento por el período entre 2014 y 2018. Ese mes, su relato «Mujeres desesperadas» fue adaptado al teatro y representado en el Teatro Colón. En marzo del 2025, publicó su cuarto libro de cuentos, El buen mal. En abril de 2026, recibió el I Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana. Schweblin se formó como escritora en los talleres de Diego Paszkowski y Liliana Heker. Como lectora, mencionó haber sido influenciada por «la tradición del fantástico rioplatense", es decir, los escritores Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Antonio Di Benedetto y Felisberto Hernández. La historia que trajimos hoy, que trata tanto de la extranjería como de la desesperada necesidad de ligazón con la patria, esta William en la ventana, pertenece a su libro de cuentos El buen Mal, de 2025.

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